Desde Ez:Berdin (Centro para la Igualdad) y GHIA (Grupo de Hombre por la IGualdad de Álava) los próximos días 20 y 21 de Noviembre han orgnizado en Vitoria-Gasteiz unas jornadas tituladas Hombres, Igualdad y Violencias.
Aqui teneís el programa de las jornadas
Este pasado fin de semana he asistido a estas jornadas organizadas por el Grupo de Hombres Igualitarios de Álava. No es mi intención hacer una crónica detallada de las mismas, aunque si alguien se anima no estaría mal. Quiero expresar algunas ideas con las que me he quedado y ofrecer un comentario que ojalá no sea el único.
Lo primero agradecer el esfuerzo que hay detrás de la organización de un encuentro como este. A todas las personas que lo habéis hecho posible, ESKERRIK ASKO!!!!! Igualmente a todas las que habéis intervenido en las ponencias y en las mesas redondas y a quienes habéis asistido y participado con vuestras preguntas e intervenciones en los debates.
La asistencia mayoritaria de hombres, aunque esta haya sido pequeña, a estas jornadas hablan de una cada vez mayor implicación de los hombres en la manifestación pública del rechazo a la violencia contra las mujeres y en la participación creciente en diversos grupos de hombres del País Vasco y de otras comunidades que rechazamos el modelo de masculinidad hegemónico. Nos reunimos para descubrir y tomar conciencia cómo nos afecta e intentar deconstruirlo. Anima ver que cada vez somos más los que queremos vivir ese proceso de cambio que toca lo más personal pero que tiene que manifestarse en el ámbito social. Las experiencias compartidas por parte de hombres que forman parte de estos grupos hablan claro de este hecho.
La última mesa redonda me pareció muy importante, porque allí se visibilizó la necesidad de trabajar hombres y mujeres juntas en la consecución de una sociedad realmente igualitaria. Se nos pidió a los hombres que en esa implicación lo hagamos con respeto y reconocimiento explícito a todo lo conseguido por el feminismo y al papel de las mujeres en la lucha por la igualdad, se nos pidió humildad y discreción (como un xirimiri) para no acaparar el protagonismo. Aprovecho para expresar mi malestar cuando ante la jornada del 25 de noviembre del año pasado los medios de comunicación dedicaron demasiada atención a los hombres, en lugar de hacerlo hacia las mujeres y especialmente a las víctimas de esa violencia. Espero que este año no sea así. Yo como hombre me siento mal cuando eso sucede. Expreso también mi recelo ante los días internacionales de esto y de lo otro. Cualquier compromiso y este en concreto de lograr la eliminación de esta violencia estructural, que es la violencia contra las mujeres, no es cosa de un día.
Termino con esta frase de Simone de Beauvoir con la que cierra su libro El segundo sexo: “En el seno del mundo dado le corresponde al hombre hacer triunfar el reino de la libertad; para lograr esta victoria suprema es necesario entre otras cosas, que más allá de sus diferenciaciones naturales los hombres y las mujeres afirmen sin equívocos su fraternidad.”
Un abrazo
Karlos